El Acuerdo de Complementación Económica (ACE) Numero 55 fue firmado el 5 de julio del 2002 en una cumbre de presidentes del MERCOSUR ( Brasil, Uruguay, Paraguay y Argentina) en Buenos Aires con el secretario de Economía de México. Es un acuerdo donde se busca un libre mercado entre los países integrantes del MERCOSUR y México en el sector de automotriz, comercializando vehículos nuevos libres de impuestos entre esos países; ya sean vehículos ligeros, vehículos pesados, auto-partes y vehículos para utilización en la agricultura (como por ejemplo tractores). Aunque fue firmado en 2002, fue hasta el año 2007 cuando éste libre mercado entre estos países se hizo efectivo.
En días recientes hemos escuchado o leído en diversos medios de comunicación no solo especializados sino también en noticieros que el gobierno de Brasil decidió poner a modificación el acuerdo con México e incluso daba la posibilidad de la cancelación de dicho acuerdo, argumentando que la balanza comercial del país carioca había estado teniendo déficits en este sector industrial (déficit en su balanza comercial significa que a estado importando más de lo que a estado exportando a México).
México es un productor automotriz muy competitivo. Por su cercanía a los EUA (este país importa de México 26% del total de sus importaciones), a sido un país privilegiado por las empresas automotores para la instalación de sus plantas de producción, por este motivo y por ser un país con sueldos moderadamente bajos para la mano de obra, últimamente a estado teniendo inversiones fuertes por parte de estos productores, apostando también a convertir a México en el distribuidor de automóviles ligeros y auto-partes a toda latinoamerica incluido Brasil.
Por ejemplo Mazda invierte 500 millones de dólares en la construcción de una planta en Salamanca, Guanajuato, que estará lista en el cuarto trimestre de 2013. Honda planea una inversion de 800 millones de dólares en una planta en Celaya, Guanajuato. Volkswagen invirtió 400 millones de dólares en el 2011 para la producción de su automóvil Beetle.
Ante el panorama de un nuevo acuerdo las empresas automotrices esperan que todo se resuelva de manera positiva para el acuerdo, pues de no ser así, las ventas podrían bajar y de llegar a una total cancelación de dicho acuerdo el mercado automotriz mexicano podría resultar dañado aunque también el mercado automotriz brasileño estaría ante un aumento de los precios de los vehículos importados de México por los aranceles desde un 40 % en perjuicio a los consumidores de ese país.
Este 15 de marzo, las dos economías más grandes de America Latina llegaron a un pacto para no desechar el ACE 55, se acordó que durante 3 años México limitaría sus exportaciones de vehículos ligeros al país sudamericano, el valor en dólares permitidos para exportar, un llamado "régimen temporal incremental" de 1,450 millones de dólares en el primer año en exportaciones; 1,560 millones en el segundo y 1,640 millones de dólares en el 2014, regresando al ACE 55 después del tercer año. Cabe mencionar que México tenía un nivel de exportación de 2,400 millones de dólares en 2011, cosa que tendrá que renunciar a un porcentaje de ello para acoplarse al pacto en 1,450 millones de dólares el primer año como ya mencioné y así sucesivamente. Otro punto es que Brasil quiere liberar el comercio que hoy en día está con aranceles, es el de los vehículos pesados (donde Brasil anda mucho más competitivo que México), por supuesto que aquí es donde habrán futuras negociaciones entre ambos países, y es donde México podría poner un contrapeso a las aspiraciones brasileñas obviamente puestas a su beneficio.
Esta decisión del país sudamericano representa un capricho irresponsable de su parte puesto que un país no puede renunciar a sus tratados con otros cuando en algún momento le este yendo mal, Brasil había tenido superávit comerciales con México, en el año anterior su déficit correspondió a 481 millones de dólares y es cuando se reemplantean la necesidad de un cambio en el acuerdo. Si todos los países hicieran esto en el momento en que le esté llendo negativamente, simplemente no habría comercio internacional, pues es básico que si uno gana, otro pierde; es cuestión de buscar un contrapeso en otro sector donde el país que pierde pueda ganar y así salir bien parado.
Pero ¿porqué México aceptó una reconsideración de algo ya firmado sin protestar o recurrir incluso a instancias internacionales como la OMC? La respuesta es sencilla, a México no le conviene tirar a la basura un tratado de libre comercio en este sector con el país carioca, pues representa el acceso a un mercado potencial, al estar aumentando su población de clase media, consumidor de vehículos automotores. Cuando el principal consumidor de México (EUA) esta presentando dificultades económicas y por tanto una disminución de sus importaciones, el país debe mirar hacia otro lado para no parar su producción de autos, y Brasil representa ese mercado en potencia.
Por otro lado, Argentina, un país que también posee déficit en su balanza comercial con México en este sector, está siguiendo el ejemplo de Brasil; ha manifestado su posición de también reconsiderar el acuerdo al ACE 55. México a manifestado que de ninguna manera se renegociaría el acuerdo alcanzado entre ambos países y en caso de que Argentina rompiera el acuerdo, se recurriría a instancias internacionales como la OMC para denunciarlo. Cabe mencionar que Argentina ocupa el segundo lugar en las exportaciones de México en la región de América Latina. No pasará lo mismo con Argentina de lo que pasó con Brasil.
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Estudiante de Economía.
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